miércoles, 2 de mayo de 2012

"Una restauración colectiva de lo inmaterial" por Francisco Aleu

Han pasado ya más de diez años de la primera ampliación de la Carrera Oficial y aún hoy seguimos sin saber qué hacer con el itinerario común de las cofradías. El tiempo se ha encargado de demostrar el error mayúsculo que supuso cambiar aquello que nunca debió tocarse, lo cual no significa que pudiera realzarse, que es una cuestión bien diferente.

No es momento de lamentar aquello cuanto se perdió, pero sí de recordar que el hombre existe en gran medida para hacer buena la sentencia que asegura de la existencia de un animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. La Carrera Oficial es susceptible de modificaciones que se encuentran en la mente del común de los cofrades, y no sólo de los hermanos mayores. Existe un consenso general de lo que sobra y de lo que falta, y existe también un lamento generalizado por la inadecuada localización geográfica de la Santa Iglesia Catedral. Lo uno tiene remedio, lo otro no.

Se trata por tanto de plasmar sobre un papel el sentir mayoritario de los cofrades, empezando por los dirigentes y terminando por aquellos que apenas se acuerdan de estas cuestiones una vez recogido el nacimiento. No hay que dar más vueltas a aquello que no lo tiene, ni pensar que quizá dentro de veinte o treinta años quiera hacer estación de penitencia en la Catedral una hermandad de Cuartillos.

La Semana Santa enamora -entre otras muchas cosas- porque año tras año permite colorear estampas que la memoria colectiva dibuja todavía en blanco y negro. Nada sería igual si las cofradías abandonaran aquellos escenarios sobre los que generaciones de jerezanos han venido interpretando desde decenios su modo de entender la Pasión. Existen fronteras que nadie ha trazado pero que todo el mundo conoce. No conviene franquearlas, como tampoco parecería oportuno que el Domingo de Ramos nos sorprendiera en otoño.

Hay cosas que pueden evolucionar, conservarse y mejorarse, pero que no deben cambiar su aspecto. Los hermanos mayores van a erigirse en restauradores de la Carrera Oficial. Tienen ante sí la responsabilidad de intervenir y preservar su futuro, pero sin que apenas se note.

domingo, 22 de abril de 2012

"La amarga 'chicotá' de la ingratitud" por Francisco Aleu

INFORMACIÓN JEREZ
Diego era el penúltimo de aquellos hombres que aprendieron el oficio en tiempos de semiclandestinidad, por mera tradición oral y con el testimonio vivo de su padre como únicas referencias. Los cuadrilleros no protagonizaban mesas redondas ni debates televisivos, y la gente que se metía debajo de los pasos se contentaba con no dañarse la espalda más de la cuenta, unas pesetas y una botella de vino.

Diego empezó a tocar el llamador y acabó agarrándose al martillo de una evolución costalera a la que sobrevivió a base de afición. Pasó con nota la prueba que supuso la extinción de aquellas cuadrillas de asalariados y la proliferación bajo los pasos de jóvenes desconocedores de la historia. Paradojas de la vida, fue entonces cuando empezó a ser olvidado por las hermandades que tanto habían confiado en su poder de convocatoria en momentos ciertamente complicados.

Y ocurrió que Diego debió conformarse entonces con vivir la Semana Santa desde la acera, viendo pasar ante sí los llamadores a los que tantas noches de invierno se había aferrado, cuando apenas había costaleros para completar las cuadrillas y cuando la gente se conformaba casi con salir de los pasos teniendo la garantía de poder levantarse al día siguiente para seguir trabajando.

Cuánta experiencia y oficio prematuramente desaprovechados. Cuánta ignorancia de quienes no tienen la humildad de permitir que cada cual se dedique a lo que sabe, a lo que ama, a lo que ha mamado desde pequeño. Diego, descansa en paz y perdónanos tanta injusticia. Vamos al cielo, Gorrión.

viernes, 20 de abril de 2012

"¡Sueños!" por Andrés Villagrán

Ya dormida, dormida queda... duerme nuestra Semana Mayor; despunta la romería, nace Pentecontés... duerme la cera en las calles, amanacen las amapolas siempre llenas de Ti.

Duermen las cornetas, se sueñan voces quebradas en las noches marismeñas; levanta al duende la sonanta, duermen los colores nazarenos, despierta el color caramelo... ¡cómo te quiero Amargura, y qué guapa eres Rocío!

Las voces de la escolanía son nanas del recuerdo; se confunden los misereres con plegarias del coro "Al Alba"; se apagan los cortejos, sueño con largas caravanas, 'levantá' del rezo la saeta al alma... se convierten en seguiriya las duquelas que no despiertan.

Ya dormidos, se sueña con la Reina Almonteña; se asoma la Pastora; se sueñan mañanas de Rocío; ¡¡qué bien huele "compare"!!, despertares por Cristina, la primera de las Salves... serás "Estrella" romera... 50 años de Ti.

Esa 'madrugá' del lunes, no se duerme en la Marisma. Tú duermes amigo mío, desde aquella 'madrugá' infinita. Duerme Joaquín, soñando con una glosa mariana, "levantate primo, que ya canta el gallo"; reposan los abriles forjando sevillanas de mayo: por Villamarta no duermen, "Al Rocío con Jerez".

Duermen los itinerarios. Se ansían por los caminos huellas divinas, se aletargan los azahares. Despiertan las 'siemprevivas', corona y sueña Jerez, con Tú mañana.

Alba marismeña, eres Gloria de los rocieros, "...que estaba haciendo el camino, anoche soñé... flor de romero corté, y desperté sin consuelo..."

Seño con Ave Marías, Dios te Salve Reina Madre, sueña Jerez entero, con las cintas del sombrero...

¡¡Viva esa Blanca Paloma!!

lunes, 16 de abril de 2012

"Te echaremos de menos, Capataz" a Diego Gorrión, de su gente de San Mateo

"Ahora todos nos acordamos y casi veneramos a Diego "Gorrión". Ahora escucho frases lapidarias y reconocimientos que en vida se le negarón. A algunos de los que hoy he visto y escuchado gritar a los cuatro vientos que era con mayusculas "EL CAPATAZ DE CAPATACES", habría que recordarles que durante los 90, fue denostado, criticado y casi humillado por muchos de los que hoy lo encumbran. Y digo yo ¿no hubiera sido mejor, haberle dado su sitio en vida? Pero el tiempo pone a todo el mundo en su sitio, y mira por donde, ahora Diego "Gorrión" es uno de los grandes. Pues sabéis lo que os digo, que para todos aquellos que de verdad, lo tuvimos cerca y lo escuchamos, y seguimos algunos de sus consejos, NUNCA DEJO DE SERLO. AHÍ QUEO" Ignacio Soto


"Fuistes grande entre los grandes, por tu hermano, por tu padre Juan y por tu casta y sangre de capataz. A muchos nos enseñaste a cargar y marcar un estilo. Hoy en el mundo cofrade estamos de luto por una gran pérdida, por dos motivos, uno porque hemos perdido a un gran capataz, sabio, templado delante del martillo y con un estilo ¿Que la saga de los gorriones se va?  No se va, para ello queda la savia nueva de sobrinos e hijo de Diego. Pero que grande eras Diego... Hemos perdido a un gran amigo, siempre en tu estilo,  sin amenizar a nadie... Un beso muy fuerte de Esteban Flores y familia. Gracias por sentirme costalero, Gorrión." 

"La muy ilustre cofradía del pasillo de casa" por Francisco Aleu

INFORMACIÓN JEREZ

Pues no, no era culpa de Natera ni de la música de Onda Jerez; será cosa de la primavera. Ocurrió lo de casi siempre, que unos días el azahar se quedó prendado de las cofradías y que otros durmió -o amaneció- chorreandito de agua. Y miren por dónde que a nadie le gusta hablar de estas cosas, pero que al final todo el mundo muerde el anzuelo con bárbara beligerancia, no sea que alguien se adelante.

A posteriori no hay quien no sepa qué tenía que haber hecho tal cofradía en ese o aquél momento. “Si a mi me dicen que... hubiera mandado al misterio para acá y al palio para allá”. “Es que con ese riesgo de lluvia no se puede salir”. “Estaba claro que se iban a mojar, porque el primo del cuñado de una compañera de colegio de mi niño me llamó diciendo que estaba lloviendo en Sanlúcar...”.

Y se tacha a la junta de gobierno de irresponsable, sin reparar en que son los oficiales de turno quienes se comen el marrón diario de abrir las puertas de la hermandad. Y se les culpa de la mojá en el bar o haciendo zapping cofradiero en el sofá de casa, sin tener en cuenta que es probable que a esa misma hora los presuntos culpables de tan simpar tropelía estén haciendo lo imposible para aminorar los daños provocados por ese chaparrón que todo el mundo sabía que iba a caer justo en el momento en que lo hizo.

A veces, los hermanos mayores, las juntas y las diputaciones mayores de gobierno se equivocan. Más aún cuando el acierto o el error no está en sus manos, sino en el mero capricho de una nube o una racha de viento. Esto es así desde que existen las cofradías y la primavera, un matrimonio que suele tener final feliz pero que a veces termina en tragedia griega.

Hay gente que no lo entiende, sobre todo aquellos que no se han visto nunca en la tesitura de decidir. Ellos jamás se equivocan. Sus cofradías son pluscuamperfectas: lucen kilométricos cortejos, cumplen todos los controles horarios, tienen a las mejores cuadrillas de costaleros y traen cada año a bandas excepcionales a precios de risa. Me aseguran que en Bertemati ya tienen preparado el decreto de erección canónica de la Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Pasillo de Casa. El problema es saber a casa de quién se remite el decreto. Será por candidatos...

viernes, 13 de abril de 2012

"Entre ilusión e inconsciencia" por Florencio Iniesta

En ocasiones en Cuaresma he escuchado, de manera directa o indirecta, a ciertos hermanos mayores, de los denominados veteranos, criticar el hecho de que existan en el pleno un gran grupo de éstos que, por su juventud, no poseen la experiencia necesaria para tomar las riendas de una hermandad.

Lo creían así cuando no tenían por delante, aclimatándonos a la corrida del Domingo de Resurrección, un toro como el que supone la probabilidad de precipitación ante una inminente salida procesional. Y en esa tesitura, muchos han demostrado ser igual de inmaduros, o no...

Pues si algo ha verificado la Semana Mayor, es que una gran cantidad de los rectores principales de las hermandades son inconscientes en cuanto a la protección de los bienes patrimoniales de una hermandad, pero, de otro lado, sensibles ante la necesidad de llevar a cabo una estación penitencial.

Y he ahí la disyuntiva, ya que numerosos cofrades, incluyendo el que suscribe, nos damos golpes de pecho cuando observamos que algunas cofradías se echan a la calle exponiéndose a merced del agua. En ese momento: ¿se valora más lo patrimonial que lo espiritual? , ¿son esos hermanos mayores unos irresponsables por querer dar público testimonio de fe? Y en el caso contrario: ¿no merecen un respeto aquellas corporaciones que deciden no procesionar pues interpretan que es una falta de respeto poner en peligro los bienes que ostentan para mayor honor y gloria de Aquellos a Los que rezan durante todo el año?

 Yo realmente, y me considero uno de los que prefiere no aventurarse, no lo tengo nada claro. Y no hallo respuesta en si soy un insensible. Lo que parece ser cierto es que, mientras no haya inclinación en ese sentido, cualquier decisión será la buena… ¿o no?

jueves, 12 de abril de 2012

"Cansancio" por Alejandro Melero

Volvemos a lo mismo de siempre, ahora tendremos debate por la Carrera Oficial, esa que este año ha sido prolongada en el tiempo para que, finalizado el verano, los hermanos mayores junto con el Consejo decidan sobre el nuevo itinerario obligatorio que nuestras hermandades y cofradías tendrán que recorrer hasta la Santa Iglesia Catedral.
Como dice la Liebre del magnífico cuento de Lewis Carrol "Alicia en el País de las Maravillas", comencemos por el comienzo.
CAPÍTULO 1. El inicio
Parece ser que la zona que seguirá vigente será la Alameda Cristina, no sabemos si a la altura del monumento a las cofradías o en la desembocadura en Mamelón, a la altura del carruaje. Y es que parece que no se puede volver a la Rotonda de los Casinos.
Y yo me pregunto: ¿Antes sí y ahora no? ¿Por seguridad?
No dicen que "están taponadas todas las vías de salida"... Señores técnicos, si es así, qué pasa, que han estado jugando con la seguridad de todos los cofrades que nos citábamos en ese enclave para ver las llegadas por tres puntos diferentes de nuestra ciudad, ¿no?
Bueno, pues parece que tendremos que quedarnos en Cristina, en la monotonía y en el poco duende de la zona donde sobre todo Jueves, Madrugá y Viernes Santo salen a relucir las carencias de una zona absolutamente ineficaz.

CAPÍTULO 2. "A la mitad"
Bien, aquí otro punto muy pero que muy  conflictivo. Volvemos a la seguridad, porque ahora en Los Cisnes no se puede porque, para que ustedes lo entiendan, en el puentecito desde la calle Larga hasta la entrada del propio centro comercial, no se puede poner un paso, en el caso de que llueva, porque es inseguro.
A ver, señores técnicos, ¿Otra vez? ¿Hicieron ustedes bien su trabajo cuando analizaron la Rotonda y Los Cisnes?
En fin, vamos a seguir ¿Arenal o Consistorio? No sabemos, habrá que preguntarles a los técnicos... Lo cierto es que anhelamos Consistorio, pero ahora, si vamos por allí habrá menos palcos y habría usuarios que se verían ante un "robo" de su derecho a renovación del mismo. Si seguimos por Arenal, los problemas de siempre.
Pero hay una alternativa diferente: la Alameda Vieja. En fin... Mejor no decir nada...

CAPÍTULO 3. La Catedral
No, este último capítulo no se llamará "El Final", porque no sabemos dónde estará la Santa Iglesia Catedral dentro de la Carrera Oficial. Ahora dicen que puede que vaya a la mitad, con todas las dificultades que supone para muchas hermandades acabar en cualquier sitio que no sea justo en la puerta de la Catedral. Arreglaríamos el problema del público tan irrespetuoso que se concentra en la Catedral, pero sería un problemón para hermandades como el Desconsuelo, Santa Marta, Tres Caídas..., en definitiva, las que tienen que tirar para aquella zona de la ciudad.

Pero bueno, tendremos noticias, esto ya cansa...